
Contento anda por estos días el maestro Joaquín Julio Betancourt Jackman, camagüeyano, violinista, orquestador, compositor y productor musical. Muchos han sido los que lo han llamado para felicitarlo. Él, con esa sonrisa de buen hombre y talentoso músico que lo caracteriza, les ha agradecido a todos el gesto y con gran humildad no habla de su persona, sino de los demás colegas que también pudieron ser elegidos –como le sucedió a él–, porque también son portadores de una meritoria e intensa vida en la historia de la música cubana.
Según sus propias palabras, «es un altísimo honor, un gran compromiso
en adelante y un premio de altos quilates que, en honor a la verdad, no
esperaba».
Joaquín ha sido distinguido con el Premio Nacional de
Música 2019, el cual compartió con el guitarrista, concertista, profesor
y compositor matancero Ildefonso Acosta Escobar. «Me he tomado toda la
vida muy en serio el ser un profesional de la música y por ello dedico
casi todo el tiempo a ella. Es cierto que he contribuido desde
diferentes tribunas a la formación de jóvenes, incluso cuando era bien
jovencito, en todas las áreas de la música».
Un ejemplo de esa contribución ha sido la que ofrece a los festivales Jojazz y la creación de su Joven Jazz Band, proyecto que «en los buenos y malos momentos hago lo imposible porque funcione y no se pare».http://www.granma.cu/cultura/2019-12-23/bendecido-por-la-musica?fbclid=IwAR2JwpZDKE9Dl0dm_UFWW4xd9mdcY6gEkvef6cXhG9JNAVvppYxtCkMLcA4

